Imágenes y Palabras del disco más importante de Dream Theater : “Images & Words”

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ANIVERSARIO N° 25 DE “IMAGES AND WORDS” DE DREAM THEATER

El 7 de julio del año 1992 tuvo lugar algo crucial para la maduración del ya existente mas aún marginal género prog-metalero: la publicación de “Images And Words”, segundo álbum de estudio de la ahora venerable banda DREAM THEATER. Celebramos las bodas de plata de este disco con esta retrospectiva: parece mentira que este disco suene tan fresco y tan vital después de tantos años, que persista en ser un hito inolvidable desde que salió a los estantes de las tiendas de discos en ese 7 de julio de 1992 por vía del sello ATCO. Las sesiones de grabación correspondientes tuvieron lugar entre los meses de octubre y diciembre de 1991 en los Bear TracksStudios y The Hit Factory bajo la producción de David Prater. Este disco marcó el debut de la alineación considerada por muchos como la auténticamente clásica (aunque demasiado breve) dentro de la extensa trayectoria del quinteto formado en Long Island, Nueva York, a mediados de los 80s: John Petrucci [guitarras], Kevin Moore [teclados], Mike Portnoy [batería y percusión], John Myung [bajos] y James LaBrie [voz y coros]. Siendo este último el único no estadounidense de la banda – nació en Penetanguishene, ciudad de la provincia canadiense de Ontario – él era el nuevo miembro del vecindario cuando “Images And Words” remeció a buena parte del público metalero y, de paso, hizo que buena parte del público progresivo parara las orejas. El grupo ya había debutado fonográficamente con “When Day And Dream Unite” en el año 1989 por vía de Mechanic Records (una sucursal de MCA), contando entonces con Charlie Dominici como vocalista. Los tres amigos de la Berklee College of Music Petrucci, Myung y Portnoy, junto a Moore (procedente de la State University of New York en Fredonia y amigo de secundaria de Petrucci) y el mencionado Dominici lograban concretar un aporte fáctico a la maduración del género metal-progresivo, pero los vientos de cambio soplaban raudos y urgentes cuando la incompatibilidad de estilos musicales entre Dominici y el cuarteto de instrumentistas llegó al punto de quiebre definitivo antes de que terminara ese año 1989. Para entonces ya estaban compuestos nuevos temas como ‘Metropolis Pt. 1’ y ‘To Live Forever’, así que todavía tuvo oportunidad Dominici de formar parte del anticipo de los tiempos nuevos a la vuelta de la esquina, además de actuar en ese concierto donde los DREAM THEATER telonearon a MARILLION en el Ritz de Nueva York. Ése fue el último momento de Dominici en el grupo. Mientras el grupo se preparaba para abordar una temporada de búsqueda de un nuevo vocalista, logró deshacerse del contrato de grabación con Mechanic Records y obtuvo otro más promisorio con Atco Records (que actualmente se llama EastWest), una sucursal de Elektra Records. El cazatalentos Derek Shulman – sí, ese Derek Shulman que en su momento fue frontman de GENTLE GIANT – fue el motivador de este negocio. Ya entonces Kevin James LaBrie era parte del quinteto, algo que supuso una ardua tarea de búsqueda donde más de 200 aspirantes hicieron audiciones: incluso John Arch, exvocalista de la banda amiga FATES WARNING, fue parte de esta nutrida lista de aspirantes, pero aunque la banda estaba a punto de confirmar su interés en él, el mismo Arch cambió de idea y decidió dedicarse en exclusiva a mantener su hogar (precisamente el motivo que le había hecho abandonar FATES WARNING). El momento clave ocurrió en enero de 1991 cuando el grupo escuchó una maqueta del grupo de glam metal canadiense WINTER ROSE y hubo consenso inmediato sobre la pertinencia de convocar a LaBrie, el cantante, a las filas de DREAM THEATER. Y claro, el resto es historia, como se suele decir. Pero como estamos solo concentrados en el año de “Images And Words”, pues pasamos a concentrarnos en su repertorio de inmediato.

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‘Pull Me Under’ da inicio al disco con un punche enorme que sabe edificar una escalada gradual hasta el asentamiento definitivo de su cuerpo central, siendo así que la mezcla de estándares de RUSH, METALLICA, YES y FATES WARNING con la que se arma las secuencias de mudanzas y estribillos revela una ingeniería muy inteligente a pesar de que no se trata de una canción con demasiados vericuetos rítmicos. El perfil de dicha ingeniería hace que los clamores naturalmente ostentosos del solo de guitarra que habrá de entrar a tallar en algún momento no se salgan nunca del encuadre general. La letra, hecha por Moore, refleja la sensación de determinación fatal que Hamlet (sí, ese personaje de SHAKESPEARE) asume al decidir de una buena vez salir de su espiral de miedos y confusión para salir al frente en venganza de su padre (“Watch that sparrow falling, / Gives new meaning to it all. […] I’ll take seven lives for one / And then my only father’s son / As sure as I did ever love him / I am not afraid.”) La emergencia de vibraciones machaconas en la dupla rítmica poco antes del primer estribillo da buena cuenta del estupor que el joven nobles danés siente ante su propia determinación. El abrupto final de la canción designa el cumplimiento de esta fatídica misión de honor (“O, that this too, too solid flesh would melt.”): la vida de Hamlet queda segada con la caída del telón final para su misión moral. Es bien sabido que no solo fue el hit del disco sino también el único hit radial de la banda en toda su historia. La segunda canción del álbum también versa sobre la fatalidad, pero esta vez se trata del caso de la vida real de la detección de cáncer al padre de John Petruci: estamos hablando de ‘Another Day’, una hermosa power-ballad (su secuela vendrá 3 años más tarde en ‘Take Away My Pain’, la elegía al padre ya muerto que forma parte del álbum “Falling Into Infinity”, del año 1997). Sostenido sobre ceremoniosos y cálidos motivos melódicos, esta balada nos remite a estándares del AOR al estilo de JOURNEY y FOREIGNER con un sobrio toque sinfónico que se sustenta básicamente en las orquestaciones de sintetizador. La presencia de Jay Beckenstein (de SPYRO GYRA) como invitado al saxofón soprano ayuda mucho a la hora de colorear y potenciar la elegancia inherente a la melodía diseñada para la ocasión: su orientación jazzera ayuda en el realce del desarrollo melódico. El primer momento de estruendo progresivo del disco se plasma en la esplendorosa canción ‘Take The Time’. Comenzando con complejas pulsaciones de bajo y batería sobre un trasfondo de minimalistas capas de sintetizador, el ensamble instrumental entero se dispone a gestar una continua explosión de colores sónicos hasta el final. Se incluye parte de un monólogo de la bella película italiana Cinema Paradiso antes de la irrupción del amplio intermedio instrumental (“Ora che hoperso la vista, ci vedo di più”). También hay en el solo de guitarra, en el minuto 4’19”, una breve cita de ‘Pull Me Under’, un recurso que no habrá de ser nada extraño en la mayor parte de los siguientes álbumes de la banda, y ni siquiera en este mismo álbum que recordamos ahora. Más adelante sacaremos a colación este detalle.

Las cosas se ponen un poco más calmadas y reflexivas con ‘Surrender’, aunque desde luego también tiene bastante punche en su desarrollo meridional. Ostentando una equilibrada confluencia de inspiraciones en YES, KANSAS y los RUSH de los 80s, esta hermosa canción comienza con un prólogo y un epílogo guiados sobre la presencia exclusiva de teclados y voz, abriendo espacios para el resto de la instrumentación en la crucial elaboración del cuerpo central, diseñado especialmente para el lucimiento de la guitarra. La letra es razonablemente críptica, pero fiel a la preferencia de Moore por temáticas introspectivas y existencialistas, apela a la ascensión hacia un tipo de comprensión de una verdad sobre el yo mismo que por mucho tiempo estaba velada y que exigía una especie de reflexión trascendental: estas líneas finales resultan reveladoras – “I know it’s easier to walk away / Than look it in theeye, / But I have given all that I could take / And now I’ve only habits left to break. / Tonight I’ll still be lying here surrounded / In all the light.” Si ‘Surrender’ cierra la primera mitad del álbum con un tenor de intimista elegancia, ‘Metropolis Pt. 1: The Miracle And TheSleeper’ (o simplemente ‘Metropolis Pt. 1’) abre la segunda mitad del disco con un derroche magnífico y contundente de señorío musical, rico en prodigalidades melódicas, desafiantes esquemas y quiebres rítmicos, suntuosos contrastes de atmósferas, todo ello dentro de un marco prog-metalero que se convirtió instantáneamente en un paradigma del género. El subtítulo de ‘Part 1’ fue puesto por Petrucci como una broma, pues reamente no había en su mente ni en el contubernio grupal realizar una secuela para esta canción (la segunda más larga del álbum con sus 9 ½ minutos de duración), pero como ya sabemos, la “presión popular” llevó finalmente a que se hiciera una segunda parte que ocuparía un disco entero, “Metropolis Pt. 2: ScenesFrom A Memory”, el primero con Jordan Rudess en las filas de DREAM THEATER. Simultáneamente, esta broma se basaba en un homenaje a RUSH y su concepto de ‘Cygnus’, que comenzó con la última canción del disco “A FarewellTo Kings” (1977) y concluyó con el lado A entero del disco siguiente “Hemispheres” (1978). Bueno, yendo a esta canción en sí, es totalmente natural que con su combinación de majestuosidad melódica, garra aparatosa e ingeniería sofisticada se haya convertido en un estándar no solo del microcosmos de DREAM THEATER sino también del macrocosmos del prog-metal. Un hito, simple y llanamente un hito. El sigiloso preludio anticipa convincentemente la imparable vitalidad de sonidos y ritmos que ha de imponerse sin parar hasta el fin. La extensión de la segunda mudanza permite al segundo estribillo concretar un garbo apropiado para la apertura hacia el sublime intermedio instrumental, tan imposible de memorizar como de olvidar tras la primera escucha. Una mención especial debe ir para el tremendo juego de escalas que arma el genial y hermético Myung a poco de pasada la frontera del quinto minuto y medio. Con su suntuoso cóctel de elementos de YES, MAHAVISHNU ORCHESTRA, KING CRIMSON y FRANK ZAPPA en un organigrama signado por los emblemas cruzados de IRON MAIDEN y EMERSON, LAKE &a PALMER, este intermedio regula sus variantes de motivo y ambiente con nervio y descaro, sin importar cuán chocantes resulten en algunas instancias particulares. Suena estrambótico, ¿verdad? Incluso tal vez ilógico… pero los instrumentistas de DREAM THEATER lo hicieron posible en el glorioso intervalo de 4’16” a 8’04” de este excelso delirio metropolitano. Si bien tiene personalidad propia, también cumple con la función de estructurar los cimientos del pasaje final que celebra la compleción de la tercera danza con la cual concluye la trama metafísica de la letra – “Before the leaves have fallen, / Before we lock the doors, / There must be the third and last dance, / This one will last forever. / Metropolis watches and thought fully smiles, / She’staken you to your home.” ‘Under A Glass Moon’ es la canción más sistemáticamente heavy del álbum, siguiendo una estructura estandarizada de mudanzas y estribillo y un pretencioso intermedio instrumental antes del último estribillo. Petrucci y Moore se lucen como si nada en dicho intermedio, haciendo que sus respectivos solos recojan la cosecha de la canción precedente con ágil musculatura. Tal vez es justo advertir que encontramos aquí las mejores letras que jamás haya escrito Petrucci: “I smile at the moon / Chasing water from the sky. / I argue with the clouds / Stealing beauty from my eyes.”

Pero si de letras se trata, entonces nos queda a todos nosotros claro que Moore es el mejor letrista que ha tenido jamás DREAM THEATER en toda su historia. Él se lució ya en ‘Pull Me Under’ y ‘Surrender’, pero se supera a sí mismo en la breve balada de piano y voz ‘Wait For Sleep’, hermosa y majestuosa, imponente a despecho de su brevedad. Estrofascomo“She stares at the ceiling and tries not to think / And pictures the chains she’s been trying to link again / But the feeling is gone” y “In with the ashes / Or up with the smoke from the fire / With wings up in heaven / Or here, lying in bed, / Palm of her hand to my head. / Now and forever curled / In my heart and the heart of the world” ilustran mágicamente el tristerelato de la niña que se siente perpetuamente angustiada y tiene problemas para dormir tras ver morir a su hermana mayor en un incendio. Pero alguna esperanza de calma tendrá cuando en un ensueño se le aparece el espíritu de su hermana, prometiéndole que será su ángel guardián. De esta canción salió el título del álbum, y también de una canción con letra de su autoría había salido el título del primer álbum, ¡qué cosas!, ¿no? Engarzada con ‘Wait For Sleep’ está la última y más larga canción del disco, ‘Learning To Live’, la misma que dura 11 ½ minutos. Con letra de Myung centrada en el mal del SIDA y la exigencia de solidaridad para con sus víctimas (“The way that your heart beats makes all the difference / In learning to live. / Here before me is my soul, / I’m learning to live. / I won’tgive up tillI’ve no more togive. / No more to give!”), la canción exhibe las mismas dosis de fastuosidad que ya encontramos en las canciones #3 y #5, pero esta vez con un manejo un poco más mesurado de la perenne explosividad rockera y un nivel de lirismo melódico más consistente. Son de destacar el solo de guitarra acústica de tenor Latin-fusion que surge alrededor del quinto minuto y medio así como el ascenso vocal que hace LaBrie sobre la frontera del séptimo. También hay una cita grupal del motif central de ‘Wait For Sleep’ remodelada con un meticuloso encuadre sinfónico para que una vez se dé un diálogo entre la guitarra de Petrucci y el sintetizador de Moore: ella sirve para que la secuencia de la última sección cantada y el pasaje final geste el perfecto final del disco en camino hacia el fade-out. “Spread before you is your soul, / So forever hold the dreams within our hearts. / Through nature’s inflexible grace, / I’m learning to live…” El serpenteo de la guitarra y el flotante arreglo coral sostenidos sobre un ágil groove en 15/8 se hacen debido eco del candor propio de la solidaridad. ¡Qué fantástica experiencia melómana! ¡Tan grande hoy como hace 25 años!

El plan original que el grupo tenía en mente para la estructuración del repertorio que ya había sido compuesto para “Images And Words” era para un CD doble, plan al cual el sello ATCO bajó el dedo cual implacable emperador romano en el circo: a pesar del buen nombre que esta joven banda ya tenía y que les llevó a este sello, la gente de ATCO no quería exponerse a algo tan ambicioso tan pronto. Uno de los ítems que quedaron fuera fue la suite ‘A Change Of Seasons’, una pieza ya clásica en el catálogo de DREAM THEATER en base al EP que publicaron en 1995 (ya con Derek Sherinian en el rol de tecladista). En esta primera fase post-Moore, la suite en cuestión tuvo algunas modificaciones en su letra (obra de Portnoy, quien se inspiró en la trágica muerte de su madre en un accidente de aviación cuando él era todavía quinceañero para trazar un relato místico en torno al anillo eterno de la vida y la muerte), mientras que LaBrie añadió algunas ideas vocales y el recién ingresado Sherinian aportó algunos solos de su cosecha. Durante la época de Moore, la suite estaba ceñida al estándar del metal neo-clásico con fuerte inspiración en el paradigma de YNGWIE MALSTEEM, incorporando interesantes recursos barrocos en varios de sus pasajes más explosivos. Otra canción significativa dentro de los primeros años de DREAM THEATER que quedó fuera del abortado sueño del doble CD es la semibalada ‘To Live Forever’, canción que el grupo había compuesto cuando Dominici aún formaba parte de su alineación. Portando una estructura sencilla de corte pop-rock bajo cierta influencia de U2 (de hecho, ver el documental Rattle And Hum les inspiró a crear un jam sostenido sobre un sencillo desarrollo melódico), esta canción fue la primera en mostrar una de las facetas menos grandilocuentes de la banda. De todas maneras, esta canción tenía el destino de ser publicada oficialmente alguna vez y ese momento se dio cuando ocupó el lado B del single ‘Lie’, extraído del álbum “Awake” (1994), tercero de la banda y el último con Moore como integrante. De hecho, el buen Kevin hizo su último aporte poético a DREAM THEATER añadiendo la estrofa final a la versión definitiva: “I found you where they left you there. / A passing word that’s gone forever.” En el vídeo en vivo “Images And Words: Live In Tokyo”, el grupo extiende la susodicha canción hasta un espacio de casi 12 minutos, incluyendo Petrucci en sus extensas improvisaciones una cita de ‘Within You, Without You’, esa composición hinduista que George Harrison aportó al histórico disco de THE BEATLES “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts’ Club Band”.

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Hablando de “Images And Words: Live In Tokyo”, este ítem publicado a mediados de noviembre de 1993 recoge la mayor parte de la actuación que el grupo dio en el Nakano Sun Plaza de Tokio en el día 26 de agosto de ese mismo año, junto a entrevistas con los integrantes mismos y amigos, y también los vídeo-clips promocionales de ‘Pull Me Under’, ‘Another Day’ y ‘TakeThe Time’. Una anécdota musical muy peculiar – junto a la antes mencionada de la cita de una canción de THE BEATLES – es que el grupo realiza la introducción instrumental ‘Puppies On Acid’ para ‘Take The Time’, y es que justamente esa introducción habrá de servir, en una versión un poco más larga, poco después como prólogo de la dupla de ‘TheMirror’ y ‘Lie’ en el disco “Awake”. El repertorio del concierto se centró básicamente en el contenido íntegro de “Images And Words” más dos temas del primer álbum, la canción que lo abría, ‘A Fortune In Lies’, y el instrumental ‘Ytse Jam’, excitante híbrido de IRON MAIDEN y RUSH que servía de pretexto perfecto para que Portnoy se luciera en un maratónico solo de batería. ‘Wait For Sleep’ fue utilizado como preludio a ‘Surrounded’, una buena idea para resaltar ese aspecto de dinamismo lírico que Moore sabía brindar con toda naturalidad a la magnificencia recurrente del mundo musical de DREAM THEATER. También cantaron ‘Another Day’ pero quedó fuera de la versión original del vídeo, así como la fastuosa ‘Metropolis, Pt. 1’, canciónde apertura de la que solo escuchamos los primeros pasajes durante la lectura de los créditos iniciales. El encore consistió en el medley de ‘Eve’ (bellísimo instrumental centrado en el piano de Moore) y ‘Learning To Live’… ¡qué forma tan cálida de concluir un gran concierto de esplendorosa música metal-progresiva! Volviendo a ‘Eve’, se trataba de un tema gestado durante esas sesiones del “Images And Words” con la mente puesta en el proyecto del álbum doble, pero como la idea fue rechazada, entonces se grabó una nueva versión para el disco siguiente “Awake”. Rechazado una vez más del repertorio final, pasó a ser el lado B del single ‘The Silent Man’. Tal vez resulta justo decir que la experiencia de “Images And Words” se completa con la apreciación de “Images And Words: Live In Tokyo”, pues realmente se nota que en el grupo todavía reinan la buena onda y la bonhomía mientras los integrantes disfrutan de un prolongado momento de gracia creativa.

Este 25to aniversario de “Images And Words” no ha pasado desapercibido a sus propios gestores, como es natural. Las cosas son un poco distintas desde que JordanRudess se erigió en el nuevo tecladista definitivo del grupo desde fines de los 90s y desde que Mike Mangini reemplazó a un cada vez más egocéntrico y controlador Portnoy tras la gira del “Black Clouds & Silver Linings”; también es verdad que LaBrie ya acusa el peso de los años y el desgaste de mil años de actuaciones en vivo, pero el grupo sigue adelante invocando a las musas y rockeando hasta el final del camino, y una cosa así hay que saludarla, según nuestro parecer. Ya con Rudess a bordo, el grupo ha gestado discos épicos como “Metropolis Pt. 2: ScenesFrom A Memory”, “Six Degrees Of Inner Turbulence” y “Octavarium”, y con Mangini como nuevo baluarte de la batería y las percusiones, el grupo realizó una estupenda vuelta a sus raíces con “A Dramatic Turn Of Events” y, más recientemente, el doble concept-album “The Astonishing”. Este disco exigía una gira con una puesta en escena ostentosa, y apenas terminada ésta, el quinteto actual se ponía a preparar su gira de celebración de las bodas de plata del disco que ahora nos ocupa, la cual se llamó “Images, Words & Beyond 25th Anniversary Tour”, cuyo tramo estadounidense comenzará el 25 de octubre en el Fox Theater de Oakland, California, y habrá de concluir el 3 de diciembre en el Cullen PAC de Houston, Texas. Pero todo empezó en escenarios europeos (desde Italia hasta la República Checa, pasando por Alemania, Francia, los Países Bajos, Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Gran Bretaña, Polonia y Rumanía) entre el 30 de enero y el 20 de mayo pasados, más algunas fechas de setiembre repartidas en Australia, Japón y Corea del Sur. Todo un periplo que dignifica en buena medida la vitalidad a nivel mundial que las imágenes y las palabras del cosmos musical de DREAM THEATER brindan a su fanaticada y a los amantes del rock en general desde fines de los 80s.

Reseña: César Inca Mendoza Loyola

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Mindfeels, una promesa para los amantes del Westcoast/AOR

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Mindfeels es una nueva promesa para los amantes del Westcoast / AOR , llegan desde Italia y editarán su disco debut “XXenty” vía Art Of Melody Music & Burning Minds Music Group.

La banda esta inspirada en Toto y en especial en su disco “Mindfields”. El disco saldrá a al venta el 17 de Noviembre, pero en el mes de Octubre estrenaran el video de la canción  “Soul Has Gone Away” como adelanto.

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La banda esta formada por Davide Gilardino en voz, Luca Carlomagno en guitarras, teclados y violín, Roberto Barazzotto en bajo e Italo Graziana en bateria. Como invitado especial estuvo Christian Rosseti en teclados.

Pueden seguir los pasos del grupo en su facebook: https://www.facebook.com/Mindfeelsmusic/

 

Nuevo disco en vivo de Iron Maiden para Noviembre

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El 17 de Noviembre Warner Music estará lanzando “The Book Of Souls: Live Chapter”, un nuevo material en vivo de Iron Maiden en CD, CD deluxe y vinilo que contendrá material en vivo visual en forma streaming y formato digital.

La producción estuvo a cargo del legendario Tommy Newton y el repertorio del show contiene canciones en diferentes ciudades del mundo. De Argentina incluyeron el clásico “Iron Maiden”.

“THE BOOK OF SOULS: LIVE CHAPTER”

If Eternity Should Fail – Sydney, Australia
Speed of Light – Cape Town, South Africa
Wrathchild – Dublin, Ireland
Children of the Damned – Montreal, Canada
Death or Glory – Wroclaw, Poland
The Red and the Black – Tokyo, Japan
The Trooper – San Salvador, El Salvador
Powerslave – Trieste, Italy
The Great Unknown – Newcastle, UK
The Book of Souls – Donington, UK
Fear of the Dark – Fortaleza, Brazil
Iron Maiden – Buenos Aires, Argentina
Number of the Beast – Wacken, Germany
Blood Brothers – Donington, UK
Wasted Years – Rio de Janeiro, Brazil

Aerodyne editará su disco debut vía Street Symphonies Records

Aerodyne

Street Symphonies Records anunció la incorporación del grupo sueco Aerodyne , la banda edito un EP “Old Flames Die Hard”  en Junio del 2016 y este año entraron al estudio para grabar el larga duración que llevará el título de “Breaking Free”.

La banda esta formada por Daniel Almqvist en voz y guitarra, Timmy Kan en bajo, Johan Bergman en guitarras y Christoffer Almqvist en bateria.

Para conocer más sobre Aerodynehttp://www.facebook.com/aerodyneofficial

 

Sons Of Apollo estrenan el video de “Coming Home”

 

El disco debut del súper grupo Sons Of Apollo “Psychotic Symphony” sale el 20 de Octubre por Inside Out Music y ya podemos escuchar y ver el video de “Coming Home”

“Psychotic Symphony”

1. God of The Sun
2. Coming Home
3. Signs of the Time
4. Labyrinth
5. Alive
6. Lost In Oblivion
7. Figaro’s Whore
8. Divine Addiction
9. Opus Maximus

IQ: “Subterranea”, su obra cumbre cumple 20 años

IQ

Setiembre de 1997 fue un mes muy especial para la escena rockera progresiva mundial porque fue cuando el grupo IQ publicó una de sus obras cumbre: el doble CD “Subterranea”. Con este sexto trabajo de estudio del grupo británico no solo logró afianzar su proceso de maduración estilística iniciada con su álbum anterior “Ever” (del año 1993), sino también concretar su sueño de grabar un ambicioso disco conceptual, dándose en este caso una sesuda labor de exploración y desarrollo para las ideas de la autodeterminación, el crecimiento emocional, el ansia de libertad y, finalmente, la fatalidad. Por supuesto que esta combinación de encuadres conceptuales en la narrativa articulada en la poesía del frontman Peter Nicholls debe tener un cariz necesariamente trágico, y nos referimos a lo trágico en su dimensión más conmovedora. Una bendición para este IQ dispuesto a renacer de las cenizas en las que quedó hundido a fines de los 80s que Nicholls regresara para quedarse. Con este álbum, el entonces recientemente renacido ensamble heroico de la nueva ola del rock progresivo británico (neo-progresivo para quienes gustan de las etiquetas facilistas) seguía integrando a los integrantes fundadores Mike Holmes (guitarras y guitarra-sintetizador) y Martin Orford (teclados y coros) junto al antes mencionado frontman Peter Nicholls y el baterista-percusionista clásico Paul Cook, además de un John Jowitt (bajos, pedales bajos y coros) que se sentía totalmente aunado al universo musical de IQ desde inicios de los 90s. Para esta ocasión también tuvo lugar la primera vez en que Holmes incorporaba ocasionales labores de teclista al entramado instrumental de la banda. Tony Wright fungió de invitado al saxofón en un par de canciones (no fue la primera vez que colaboró con este genial quinteto ni tampoco será la última). La fecha oficial de publicación de esta monumental obra doble fue el 5 de setiembre de 1997, justo a tiempo para que las primeras ventas pudieran tener lugar en dos conciertos en The Met, un local de Manchester que siempre recibió con los brazos abiertos a IQ a lo largo de los años.

Fue largo el proceso en que el grupo se puso a diseñar la línea de trabajo y la creatividad con miras al disco que tenía que aprovechar el buen momentum creado por “Ever” y su consecuente gira. La cosa “empezó” a fines de 1994 e inicios de 1995 cuando la banda empezó a testear nuevas ideas en los conciertos, como cuando el prólogo instrumental de lo que luego maduraría como la larga suite ‘The Narrow Margin’ se utilizaba como introducción a ‘The Darkest Hour’, además de una versión instrumental de la canción posteriormente bautizada como ‘Breathtaker’. Ya en 1996, la banda tocaba los primeros minutos de la más desarrollada ‘The Narrow Margin’ (bajo el gracioso título inicial de ‘Clanck Tingy Tingy’) y la dupla de ‘Laid Low’ y ‘Breathtaker’ (ya con letra y bajo el título de ‘Big Pouf Paino’). Para entonces, la banda ya había anunciado su agenda de grabar un disco en otoño de 1996 para que éste se convirtiera en una real entidad fonográfica a fines del mismo año. Pero, como así son las cosas de la vida, y a pesar de rechazar ofertas de tocar en festivales para concentrarse en la preproducción, grabación y masterización del nuevo disco, la gente de IQ anunció que el disco se postergaba hasta abril de 1997… ¡y luego hasta setiembre de 1997! Pero esta segunda desazón quedaba con creces aliviada por el hecho de que se iba a tratar de un disco conceptual doble con un relato de base. ¡Como los clásicos “The Lamb Lies Down On Broadway” de GENESIS, “Tommy” y “Quadrophenia” de THE WHO! La expectativa creció enormemente y ya el asunto pendiente era llevar a buen puerto este nuevo enfoque creativo. Aunque las sesiones de composición y grabación fueron un tanto agotadoras e inconstantes – todos los integrantes tenían que ganarse la vida con un empleo “serio” – todo fluía bien bajo las circunstancias. Una vez estaba Nicholls saliendo de su trabajo y, camino al metro, aprovechó que pasaba cerca de la casa de Orford para visitarle y así grabar con él una pequeña muestra de lo que después sería ‘King Of Fools’ a partir de una letra que se le había ocurrido esa misma mañana. También hubo un momento de sinergia grupal cuando se decidió que el motif central de ‘Infernal Chrous’ debía incluir una breve parada, lo cual dio pie a Nicholls a imaginar que el personaje central de “Subterranea” se daría cuenta en ese momento de que tiene un cuchillo en su mano y está en posición de atacar al espía que le viene atormentando desde hace días (más adelante, los detalles). Una mágica confluencia de inspiración musical, poesía y dramaturgia. El concepto del álbum está inspirado en el dramático caso del joven alemán Kaspar Hauser, quien vivió sus primeros años de vida recluido en un cuarto oscuro de estrechas dimensiones. Con la apariencia de un muchacho de unos 16 años, como si nada apareció este misterioso ser deambulando por las calles de Nüremberg el 26 de mayo de 1828; siendo llevado a una comisaría, el personaje en cuestión anotó su nombre en un papel. Convertido instantáneamente en una dramática celebridad local, su corta vida terminó tras ser acuchillado gravemente en diciembre de 1833. El gran cineasta alemán WERNER HERZOG hizo la película Jeder für sich und Gott gegen alle (también conocida como El enigma de Kaspar Hauser) inspirado en la trágica vida de este señor.

A partir de este antecedente histórico, las letras de Nicholls desarrollan la historia de un joven anónimo, encerrado desde su más tierna infancia en un laboratorio psicológico experimental ubicado en una vieja torre medieval en un bosque, bajo la dirección del Dr. Mockenrue. Un buen día, liberado de su encierro, se dirige bajando por la estepa hasta llegar a la gran ciudad, donde experimentará los avatares de la vida urbana, así como a generar sus propias emociones de miedo, inseguridad, fe religiosa, amor – todo ello bajo la soterrada vigilancia de unos espías que van monitoreando su conducta. El hábitat de su elección inicial es el de los pasadizos del metro pues está instintivamente ligado al (perverso) confort de su anterior vida cautiva. Su breve historia de amor con una mujer llamada Maya es especialmente reveladora pues ella no solo le brinda sus afectos de mujer sino que también le da un nombre, le bautiza, le convierte en una concreción individual propiamente dicha. Pero este idilio es efímero y la repentina desaparición de esta misteriosa musa que parecía haber salido de la nada deja turbado al protagonista, sacando de sí una tristeza que antes no había conocido, unas ansias de venganza que no sabe explicar. Una vez que se percata de que hay gato encerrado en esta situación, que tal vez sea objeto de observación e investigación por parte de unos espías, confronta y mata a uno de ellos no sin antes sonsacarle el nombre de su jefe. Esto le causa una fuerte crisis espiritual, una turbia duda motivada por la capacidad drásticamente destructiva que acaba de descubrir dentro de sí. Su rabioso jolgorio de saber que es capaz de defenderse cede pronto a una imborrable mancha de homicida culpa. En fin, nuestro protagonista tiene que sobrevivir así que gana algo de dinero haciendo trabajos de poca monta y asumiendo un perfil bajo mientras reside en sucesivos departamentos alquilados: mientras tanto, sigue percibiendo la presencia de espías por aquí y por allá. La furia y el ansia de libertad lo llevan a plantear una franca rebeldía ante el Doctor, llegando incluso a conocer a otras personas que se encuentran bajo el mismo predicamento: un tatuaje común les delata como compañeros de desventuras. Dado su talante especialmente carismático, el protagonista se erige como su líder y los dirige en una marcha para enfrentar y asesinar al Doctor Mockenrue, pero los matones de éste se adelantan y los apresan, encerrándolos en una fábrica abandonada a la que prenden fuego. Nuestro protagonista había dejado de ver a la humanidad como una manada de neuróticas estampidas y ya empezaba a soñar con un recurso de socialización que le permitiera ser una entidad autónoma, pero el sueño se desvaneció sin más. En medio de todo el caos mortal en llamas, él cree ver a la bella Maya: ¿es ella una de las víctimas de Mockenrue o fue tan solo un agente de fingimiento a su servicio?… ¿o simplemente fue un espejismo de su desesperado delirio? Nuestro héroe es el único que se salva de la masacre, pero al entender que en el mundo exterior él es un peligro tanto para los demás como para sí mismo, decide, por propia voluntad, regresar a los cuarteles de Mockenrue para reinstalarse en su encierro inicial: comprender su condición de esclavitud es una verdad que no lo libera, solo le permite aceptar su fatal destino. Otra lectura alternativa del pasaje final es que el protagonista decide vivir como un homeless y renunciar a toda sociabilidad porque el mundo no necesita de sus destructivos sueños heroicos, por lo que decide reducir su vida a la mínima praxis posible. Se trata, al fin y al cabo, de otro tipo de encierro, por lo que la moraleja de la cruel verdad que expusimos unas líneas más arriba también se aplica aquí. La ambientación cavernícola de esta trama parece aludir a la famosa alegoría de la caverna que ocupa los pasajes iniciales del Libro VII del clásico filosófico de PLATÓN La República. Pero si en el caso de este ambicioso testimonio de la doctrina platónica, el proceso de conocimiento y autoinspección es la vía para superar la ignorancia y liberarnos por vía del saber, en el drama de “Subterranea”, nuestro protagonista solo cosechó con la siembra del saber el afianzamiento de la perpetua esclavitud de su cuerpo y su psique. Una noción retorcida y descorazonadora, sin duda… ¡y también, aunque nos duela, progresivamente genial!

IQ STC

Dada la naturaleza especialmente dramática de la trama narrativa, es de entender que este disco resulte más denso y agresivo musicalmente que su glorioso predecesor “Ever”, el cual ostentaba un talante más melancólico y reflexivo en un clima generalmente muy colorido. También hay que tener en cuenta que la peculiar poesía del frontman Nicholls ahora debía ajustar muchos de sus crípticos recursos metafóricos a una historia concreta, por lo que su inspiración se debió orientar a estos delineamientos conceptuales. En lo musical, “Subterranea” muestra un tratamiento especialmente duro de las guitarras, una solidez mayúscula de la sección rítmica, y en cuanto a los teclados, un acento oscuro en las cortinas y armonías, además de unos recurrentes efectos de aspereza en varios de los solos. Respecto a lo dicho sobre los enfoques sonoros de las guitarras y los teclados, éstos son factores que seguirán afinándose y afilándose en discos ulteriores de IQ. Atención que algunos pasajes aparente de escalas de guitarra electroacústica son realmente escalas de teclado, así como algunas capas y solos de sintetizador resultan ser de la guitarra-sintetizador: un ejemplo está en la primera mitad de ‘Somewhere In Time’, donde los retazos de fluta sintética tras el segundo estribillo emanan de cuerdas, no de teclas. Por otro lado, la ambientación siniestramente etérea de ‘The Sense In Sanity’ se sostiene por las labores duales de Orford y Holmes a los sintetizadores. En líneas generales, el grupo presume a lo largo del disco de haber conquistado un enfoque moderno para este nuevo explayamiento de su visión progresiva del rock, lo cual resulta perfecto para complementar la tendencia hard de algunas ejecuciones así como para completar idóneamente el swing intenso y extrovertido de varios pasajes particularmente marchosos. Las ideas melódicas están muy inspiradas y los arreglos son manejados con ingenio y con un iluminado sentido del ensamble; los instrumentistas saben acoplarse en un todo orgánico efectivamente funcional. Todo comienza con el medley inaugural de ‘Overture’ (mención especial al sampleo inaugural de orquesta calentando motores, tal vez el único momento de humor del disco), la miniatura ‘Provider’ y la canción homónima: los criterios de vitalidad rockera son manejados con solvencia y convicción mientras los exquisitos desarrollos melódicos se van explayando en estilizadas ingenierías típicamente progresivas. Mención especial para las vibrantes líneas de bajo que Jowitt gesta para la canción homónima. La pregunta inicial formulada en ‘Provider’ (“Are you inside, Provider, or am I?”) es el pistoletazo que marca el inicio del drama. El primer momento de explosividad auténticamente opulenta surge en ‘Sleepless Incidental’, canción que transita fluidamente entre el lirismo vulnerable, la neurosis sincopada en 5/4 y la majestuosa sección final que porta una imponente aureola románica. Acto seguido llega otro momento cumbre de dramatismo musical de la mano de ‘Failsafe’, canción que delinea portentosamente el fin de la ingenuidad y el inicio de la furia de vivir del protagonista. Tras disfrutar de un enérgico despliegue de briosos preciosismos melódicos, Nicholls hace declamar a su protagonista: “I don’t belong here. / I’m not your victim and I don’t believe. / I’m not strong here. / No religion, nothing more. / I’m telling you now / I’m not your candidate / Guaranteed failsafe. / I’m caught in a headrush / And I’m out of control.” ¡¡Bestial!!

El único momento de calidez emocional en todo el álbum llega de la mano de la dulce e irresistible balada ‘Speak My Name’, una de las más bellas creaciones que IQ han hecho hasta el día de hoy; cabe enfatizar que esta calidez es muy intensa por la manera que tiene de estremecer las fibras sensibles más delicadas del oyente empático. Es algo contemplativo y vehemente a la vez. Con una armazón inicial de teclados atmosféricos y matices de bajo sin trastes para que después entre el piano en la puntuación de las armonías básicas, Nicholls canta con aura vulnerable la dicha del protagonista: “A simple moment set aside / And I feel like I’m mine. / There are times when I remember, / But in my heart I’m not the same, / And I feel myself connected / Every time you speak my name, / You speak my name.” El solo de guitarra clásica – acompañado de tenue percusión menor – realza el candor romántico del motif central antes del último estribillo. Aunque esta canción es, desde lo estilístico, la rara avis dentro del repertorio, su diseño musical es idóneo para plasmar al unísono la magia del amor y la satisfacción del postergado descubrimiento de la identidad personal. De todas maneras, tal como expusimos en la síntesis narrativa que sirve de concepto para el disco, este gozo de amor resulta efímero y llega el momento en que el protagonista habrá de hundirse en la peor de sus pesadillas gradualmente. Con la ferocidad cadenciosa de ‘Tunnel Vision’ y el talante góticamente ominoso de ‘Infernal Chorus’ (mediando un intermedio espacial que aporta un aire psicodélicamente misterioso al asunto), el grupo concreta los recursos de más airada vitalidad y rabiosa exasperación del disco. El compás marcial que impone la dupla rítmica en el inicio de ‘Infernal Chorus’ y el acento siniestro de sus golpes finales culminan a lo grande esta noción musical. Las cosas se ponen un poco más etéreas con la dupla de ‘King Of Fools’ y ‘The Sense In Sanity’, piezas sostenidas sobre abundantes capas y ornamentos de sintetizadores: la primera de ellas ostenta una letra cínica que refleja la indefinida confusión del protagonista (en base a una melodía prestada de ‘Failsafe’) mientras que la segunda se centra en su sentimiento de culpa, la gran culpa de tener la sangre de un ser humano en sus manos. Las líneas “Now that I am far beyond beginning to belong / Maybe I don’t understand the sequence as I should. / Can’t tell left from right from wrong, / God from bad from good” son tremendamente elocuentes al respecto. El breve instrumental ‘State Of Mine’ – por poco no toca la barrera de los dos minutos – remodela la secuencia de marimbas sintetizadas en 7/8 de ‘The Sense of Sanity’ para derivar en un excitante vuelo de matices orientales con el bloque instrumental en pleno estableciendo una dinámica incandescente y usando el mismo tempo.

Tras la exótica plenitud que signó al clímax final del CD1, el CD2 retoma ese motif pero esta vez con un talante orquestal sobre los hombros del piano y la guitarra eléctrica: se trata de ‘Laid Low’, breve instrumental que abre la puerta para la emergencia de ‘Breathtaker’, una canción maciza cuyos grooves y cadencias nos recuerdan mucho a las de ‘Tunnel Vision’, y en menor medida, a las de ‘Failsafe’. El empleo de efectos mecánicos de rieles como ornamento ocasional del esquema rítmico enfatiza el ambiente urbano que impregna al concepto dramático del disco. ‘Capricorn’, por su parte, es una hermosa semibalada (muy a lo GENESIS) en la que los instintos de supervivencia del protagonista revelan la añoranza por aquel tiempo en que la nobleza y la inocencia eran las marcas esenciales de su espíritu: “Thinner than most sinners and saints alive. / Dare you speak my name? / So what if you’re temperamental / And I’m out of tears, out of sympathy? / So what if I’m elemental?…” El saxofón (recordemos que el invitado para ocasiones como ésta es Tony Wright) es el perfecto instrumento interlocutor de Nicholls, y termina por disolverse en un éter sonoro que despliega el brote del flotante instrumental ‘The Other Side’. Esta pieza fue compuesta y ejecutada casi integralmente por Holmes y se luce como un exquisito ejercicio de electrónica prog-sinfónica. ‘Unsolid Ground’ muestra la persistencia de rezagos de nobleza primitiva en el protagonista en el momento más pop del disco: suena muy al estilo de los CAMEL de fines de los 70s así como a lo que los mismos IQ hicieron en su periodo 87-89. ‘Somewhere In Time’ vira nuevamente a la faceta genuinamente épica de la banda, removiendo y remodelando estándares y ambientes que ya apreciamos antes en ‘Sleepless Incidental’ y ‘Failsafe’, además de recibir ecos del conmovedor lirismo de ‘Capricorn’. Tras el segundo estribillo, el asunto se pone un poco más filudo mientras la compacta aleación instrumental mantiene la impecablemente armonizada oleada sónica con miras a la edificación de un epílogo exaltado en 5/4. Algunas alusiones breves a retales temáticos de ‘Breathtaker’ e ‘Infernal Chorus’ parecen señalar que ya se avecina el momento del crucial encuentro entre nuestro protagonista y el amo de su ser-marioneta.

Las letras de este final de ‘Somewhere In Time’ y la de la breve semibalada ‘High Waters’ reflejan el momento del intento de rebelión contra Mockenrue: el hecho de que ‘High Waters’ porte una melodía triste y augusta indica a todas luces el hado fatal que aguarda a la vuelta de la esquina. Realmente es bellísimo ese motivo de piano que impulsa al núcleo melódico de ‘High Waters’, y el canto de Nicholls en clave reflexiva ayuda a realzar ese efecto; el ulterior solo de guitarra eleva a este talante reflexivo a un fulgor altanero y formidable. Durando 20 minutos exactos, ‘The Narrow Margin’ concluye el CD2 y el repertorio, y lo primero que escuchamos de él es la maquinaria locomotora que había aparecido antes en algunas secciones de ‘Breathtaker’. De todas maneras, en lo estrictamente melódico, lo primero que resuena sobre este groove mecánico es una soltura grácil guiada por los teclados mientras la guitarra llena sutilmente espacios con escalas rítmicas y fraseos sobrios. Es el momento en que los potenciales rebeldes son detenidos en masa por agentes de Mockenrue y son encadenados dentro de un tren rumbo a una fábrica abandonada en algún área rural. El entramado creado por los instrumentistas se focaliza simultáneamente en el desarrollo de relativamente sencillos encuadres melódicos con la armazón de vibraciones rítmicas razonablemente sofisticadas, siendo así que ésta aterriza en algún momento en un groove sencillo sobre el que el canto de Nicholls anticipa lo que será la melodía de cierre. A la altura de la frontera del noveno minuto irrumpe una sección elegantemente guerrera sobre un tempo sofisticado, el cual retrata el encierro de la multitud rebelde y el incendio de la fábrica. Solo sobrevive nuestro protagonista y sabe que lo único que le queda por hacer es tantear el camino de regreso a su lugar de origen para confrontar personalmente a su protector/opresor… y declarar su propia derrota moral. Este momento cumbre se expone musicalmente a través de un fascinante pasaje instrumental de inspiración céltica donde se alternan compases de 17/8, 7/8 y 6/8, para luego llegar a un grand finale que comienza en clave majestuosa con tonos orquestales (“Undeniably real and it’s better left unsaid, / All the love you said was nothing. / Find a rhinestone, not a diamond. / I never wanted this, Left alive and laid to rest.”) y termina en clave intimista con ribetes etéreos (“Through the dangerous times / I needed more than cold eyes, / I want to be alone / To dream myself away / from darkness and decay / As I try to forget it.”). El dulce dolor de la despedida al mundo y la agria liberación de la autoconciencia en una nueva reclusión conforman el único final que le estaba destinado a nuestro protagonista: un hombre demasiado brillante para conformarse con su propio desgarro pero cuya fuerza de voluntad y sensibilidad solo podían llevarle al ocaso prematuro más atroz. Si en la parca letra de ‘Provider’ el protagonista se preguntaba si había una figura protectora vigilándole o era solo producto de su imaginación, ahora que se vuelve a hacer la misma pregunta en la última línea de ‘The Narrow Margin’ (“ Provider, are you inside or am I?”) la cosa adquiere el significado de cuestionamiento filosófico que instantáneamente revela la futilidad de los fatuos fuegos de sus sueños de liberación.

Por supuesto, este proyecto musical debía tener un correlato teatral sobre los escenarios, así que la subsiguiente gira de promoción tuvo que desarrollarse en una cantidad muy específica de escenarios de varias localidades europeas donde la logística del local de turno posibilitara el entramado tecnológico diseñado para la ocasión. No se trataba solamente de una pantalla a espaldas del grupo donde se pudiera proyectar filmes, diapositivas y fotos tomadas del arte gráfica del disco, sino que también debía haber un ecran plegable al frente del grupo para algunas ocasiones en las cuales se tenía que hacer una proyección doble: un ejemplo es el momento de ‘The Narrow Margin’ donde la combinación de contraluz, iluminación y diapositivas debía dar la sensación de un encierro en un lugar oscuro mientras se está rodeado de crecientes llamas. También había una simbología en el vestuario del grupo, estando Nicholls vestido de blanco para las tres primeras canciones y la sección final de ‘The Narrow Margin’, mientras que para el resto del repertorio lleva un vestuario negro. Esto refleja la pérdida de la inocencia mientras su dramático periplo por la vida que él no escogió le hace madurar como un ser conflictuado, aceptando finalmente su derrota y ansiando recuperar la inocencia perdida. Mientras tanto, los músicos empiezan estando vestidos íntegramente de negro mientras cogen turno para cambiar sus respectivas camisetas negras por otras blancas. El show que el grupo ofreció el 4 de abril de 1999 en el 013 de Tilburg, Países Bajos, fue el escogido para su registro en el VHS “Subterranea – The Concert” así como para un CD doble. Siempre fue un lugar de buena acogida para el grupo y ahora fue escenario de este gran espectáculo. Un momento notable es el simulacro de pelea con el espía y su ulterior asesinato durante ‘Infernal Chorus’, siendo así que Nicholls porta una máscara de cuero. Con el paso del tiempo, este tremendo documento audiovisual tuvo su correspondiente reedición en DVD, más específicamente en el año 2000. Pero hay un capítulo adicional para el legado de esta magna obra progresiva pues en el año 2012, el grupo decidió hacer una mini-gira europea tocando el álbum entero con toda su parafernalia teatral por motivo de su aniversario #15. Para entonces, la alineación de IQ constaba de Nicholls, Holmes, Cook (quien había vuelto dos años antes tras un hiato de 5 años), el teclista Neil Durant y el repatriado bajista original Tim Esau. Un fastuoso adelanto de esta idea se había plasmado ya en la primera de dos jornadas que se habían armado para el trigésimo aniversario de la banda, exactamente el 22 y el 23 de octubre del año 2011 en De Boerderij, un local de la ciudad neerlandesa de Zoetermeer.

Como anécdota peculiar, hay un par de canciones bien acabadas que terminaron fuera del repertorio de “Subterranea” porque de alguna manera su inclusión hubiera afectado a la fluidez general del repertorio: una es ‘The Universal Scam’, dueña de una fiereza rockera vorazmente instalada sobre un llamativo medio tiempo; la otra es una etérea balada de tintes célticos titulada ‘Eyes Of The Blind’. Una de ellas debía aparecer durante el momento en que el protagonista estaba tentado a entrar en un culto religioso mientras que la otra debía aparecer después entre ‘Breathtaker’ y ‘Capricorn’. Como se tratan de canciones con personalidad definida, de todas maneras fueron incluidas en el recopilatorio de rarezas “The Lost Attic” (publicado en 1999), para beneplácito de los seguidores de la banda. En fin, no siendo precisamente objetos de gran misterio nuestro aprecio y nuestra admiración por el catálogo de IQ en tanto algo sumamente relevante para la solidificación del legado del rock progresivo desde la década de los 80s, hemos tratado de ser lo más objetivos posible. Bueno, subjetiva u objetivamente, “Subterranea” es, en nuestra humilde opinión, uno de los concept-albums más brillantes de la historia del rock progresivo, y ciertamente, una de las obras más notables de los 90s.

Reseña: César Inca Mendoza Loyola

Publicación original : http://autopoietican.blogspot.com.ar/2017/09/la-tragedia-subterranea-de-iq-20-anos.html

Tony Mills : “Soy elogiado por cantar AOR, pero mis raíces son del rock pesado”

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VOLVIMOS A CHARLAR CON EL CANTANTE TONY MILLS, EN ESTA OPORTUNIDAD PARA HABLAR DE SU RECIENTE DISCO “STREETS OF CHANCE”, DONDE REGRESA AL ROCK MELÓDICO CON LA COLABORACIÓN DE ARTISTA DE LUJO COMO JOEL HOESKTRA, TOMMY DENANDER, ENTRE OTROS.

RP – Tony, tuve la oportunidad de escuchar el nuevo disco y me encanto. ¿Cuales son tus expectativas con “Streets of Chance” ? ¿Porque elegiste este nombre?

¡Hola genial que te haya gustado el álbum! Espero que el nuevo álbum atraiga a la gente que ha seguido mis trabajos anteriores durante los últimos 35 años!! Los tiempos y los músicos han cambiado y hay un montón de gente con la que nunca he tocado antes en este álbum; todos famosos en su propio derecho.
Llamé al álbum ‘Streets of Chance’, porque resume el mundo del amor y el romance que encapsula lo que es el álbum.

RP – En el álbum cantas junto a Pete New Deck, ¿porque decidiste tener una voz como apoyo para este álbum? 

Esto no es un dúo. Pete Newdeck fue co escritor, productor e ingeniero de mezcla en este disco. Pete y yo trabajamos en coros, trabajamos juntos y discutimos mucho durante la producción. Él tenía muchas ideas diferentes a las que yo no tenía y fue bueno poder disfrutar estos cambios.

RP – En el disco colaboraron Joel Hoekstra, Tommy Denander, Eric Ragno, Robby Boebel, etc. ¿cómo fue trabajar con ellos?

El trabajo de guitarra de Joel, Tommy y Robby fue icónico. Él ha trabajado con Eric en varios discos, es un profundo tecladista, con gran flexibilidad. Él cubre todo el terreno de apoyo que necesito en los teclados.

RP –  Además toca tu esposa Linda, grabando algunos bajos…

Bueno, nunca he grabado a mi esposa tocando el bajo antes, pero ella es una gran bajista / cantante / compositora y realizó una gran trabajo en dos canciones del álbum.

RP –  Este nuevo disco es muy diferente al anterior “Over My Dead Body”. Acá regresaste al sonido clásico del AOR donde tu voz se siente mucho más cómoda en este estilo. ¿Qué opinas al respecto?

Relajarme de nuevo en canciones que son simples en la historia y la narración, sin toda la angustia y la violencia del metal puede ser mucho más fácil para mí. Aunque lo he anhelado en el pasado por la energía y la agresividad en su música nunca me encontré con algunas bandas con las que trabajé.
Tengo buenos resultados y buenas críticas cuando cante heavy con Siam, y sin embargo soy elogiado por cantar AOR, pero mis raíces son del rock pesado.

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RP –  Las letras de las canciones parecen autobiográficas, se siente como que estás hablando de tu pasado y presente, ¿estoy en lo cierto?

Las letras de este álbum son muy esperanzadoras y claras. Yo sólo contribuí a las letras en dos canciones; ‘Storm Warning’ y ‘Seventh Wonder’. No tiene que ver con mi vida en lineas generales las letras del disco.

RP –  Meses atrás te volviste a casar, ¿cuanto influenye en tu trabajo tu esposa Linda?

Ella tiene un gusto muy diferente en la música al mío y he estado escuchando un montón de cosas que nunca he escuchado antes, así como a he presentado algún clásico de rock que ella no conocía tan bien.
También es fenomenal con las gráficas y el arte, así que tomó el control de las ilustraciones del álbum también.

RP – ¿Habrá chances de llevar este disco a un escenario?

Me han presionado para tocar el álbum en vivo y estamos todavía discutiendo sobre ello.
Compuse el álbum como un álbum de estudio sin intención real de tocar conciertos en vivo ya que estaba emigrando a Suecia en ese momento.

RP – Gracias Tony por esta nueva entrevista y felicitaciones por este nuevo y gran disco de rock melódico…

Gracias Pablo, un placer para mí. Y gracias a todos los seguidores de mi carrera en las diferentes bandas por las que pase.

Entrevista: Pablo Bevacqua

Spock’s Beard, en Noviembre sale “Snow Live”

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El 10 de Noviembre estará disponible “Snow Live”, nuevo material en vivo de Spock’s Beard donde la formación original del álbum se reunió para interpretar en forma completa el disco en la edición 2016 del Morsefest. 

El material estará disponible en DVD/2cd digipack, 3 Vinilos, 2 Blu-ray y una edición limitada que contendrá todo varios formatos y además un libro de 50 páginas , posters, postacards, etc. Para más info:  http://www.radiantrecords.com/products/692-snow-live.aspx

 

El año que viene tendremos el tercer álbum de Airrace

Airrace

Airrace es una de las bandas más interesante que dio el AOR británico esta de regreso, y “Eyes Like Ice” es el primer adelanto del álbum que saldrá el año que viene.

Luego de “Back To The Start” del 2011 (editado por Frontiers Records). Hasta ese momento el único disco editado por la banda había sido el maravilloso “Shaft Of Light” de 1984, disco que tenía en la batería a Jason Bonham.