Tom Englund (Evergrey) es el nuevo cantante de Redemption

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Tom Englund (Evergrey) es el nuevo cantante de Redemption quien hará su debut en la edición 2018 del Prog Power USA. El nuevo álbum del grupo que saldrá el año próximo se llamaría “Long Night’s Journey into Day”

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Airbound “Airbound” (Art Of Melody Music & Burning Minds Music Group 2017)

CoverItalia es otro de los países como Suecia donde las bandas de rock melódico salen por debajo de la tierra. En esta oportunidad nos llega el debut de Airbound, un quinteto formado por Tomás Borgogna en voz, Lorenzo Foddai en guitarras, Angelo Sasso en bajo, Alessandro Broggi en teclados y Riccardo Zappa en bateria.

Además contaron con la colaboración de Sven Larsson (Street Talk, Raintimes, Room Experience), Davide “Dave Rox” Barbieri (Wheels Of Fire, Raintimes, Charming Grace, Room Experience), Mario Percudani (Hungryheart, Shining Line, Ted Poley Axe) y Josh Zighetti (Hungryheart, Charming Grace) reconocidos músicos del estilo en estos últimos tiempos, al igual que Pierpaolo “Zorro” Monti (Charming Grace, Raintimes) quien colaboró con los arreglos de este debut homónimo.

Las influencias se dejan entrever desde el inicio con “Have A Good Time”, clásico y efectivo AOR o sea Journey, Survivor o Giant y hasta un toque de Bon Jovi sobre todo por la voz de Borgogna que también me hizo recordar a los españoles 91 Suite.

El disco es muy parejo, recurre a muchos elementos tradicionales del genero pero con mucha calidad como en “Till The End” o “Zhaneta”, está última con un soberbio solo de guitarra de Sven Larsson.

Como en toda banda de AOR los teclados cumplen un papel fundamental y en canciones como “Wasted World” y “She’s A Girl” se puede escuchar el notable trabajo de Broggi en las teclas al mejor estilo Jonathan Cain o Jim Peterik.

Las canciones restante no desentonan con el material, algunas más logradas que otras, pero vale recalcar que la producción es muy buena y no tiene nada que envidiarle, es más supera a muchos lanzamientos de otros sellos.

Una nueva e interesante banda para tener en cuenta si el rock melódico de los 80’s es lo tuyo.

–  PUNTAJE: 8 / 10 – 

Reseña: Diego Gonzalez

 

 

 

 

Jinetes Negros “Definitiva Mente” (Viajero Inmóvil Records 2017)

JN DMHoy nos toca el grato honor de presentar el nuevo trabajo de la genial banda argentina Jinetes Negros, el álbum conceptual titulado “Definitiva Mente”. El ensamble conformado por Marcelo Ezcurra [voz y guitarras], Octavio Stampalia [teclados y coros], Ricardo Penney [batería y coros], Pablo Robotti [guitarras] e Hipólito Courvoisier [bajo y voz] se ha lucido a lo grande en esta nueva dimensión de mágica grandilocuencia progresiva donde los han instalado su bandera. Una heroica subida a una nueva cima de la montaña de la música, ésta es la cosecha recogida en el repertorio de “Definitiva Mente”. Colaboradores ocasionales del quinteto que ahora nos ocupa han sido el baterista Christian Colaizzo, los bajistas Marcelo Vaccaro y Guido Stampalia, el saxofonista Gabriel Di Mario, y los vocalistas Maxi Trusso, Charly Moreno, Lucas Pagano y Miguel Zabaleta. La estructura de “Definitiva Mente” se ha armado como una ópera-rock progresiva, siendo el hilo temático de su núcleo conceptual el paso por diversas fases del desarrollo emocional y las diversas escalas del autodescubrimiento hasta llegar a una culminación inapelable. Más específicamente, se trata de un largo y denso viaje interior que realiza El Jinete Negro – personaje que ha acompañado a las canciones de todos los álbumes anteriores de la banda – para toparse sucesivamente con El Destino (todo está escrito en el fatum y nada podrá torcerlo) y El Libre Albedrío (es la propia voluntad quien forja la vida a ser vivida). Estas contrapartes causan una fuerte incertidumbre en el espíritu del Jinete que le hunden en La Angustia por un tiempo, aunque luego decide salir de ella para ir habitando momentáneamente en La Culpa, La Euforia, La Locura y El Amor como si fuesen posadas de tránsito. La última cabalgata del Jinete le lleva a su final enfrentamiento con El Tiempo, que resulta ser su propio Ego: el enfrentamiento se traduce en una batalla donde El Tiempo colapsa sobre sí mismo. He aquí una peculiar victoria del Jinete, quien obtiene un estado de trascendencia e iluminación: ¿es este estado su propia muerte o la vivencia realizada de una conciencia plena? – que lo dedica el oyente de turno.

Del quinteto que grabó el disco anterior “Tawa Sarira” (el cual data del año 2013) quedan Ezcurra, Stampalia y Ricardo Penney: el proceso de gestación, producción, grabación y edición de “Definitiva Mente” ha sido bastante largo, pero ya es una realidad concreta merced a los oficios del sello Viajero Inmóvil desde la última semana del pasado mes de agosto.

Yendo de una buena vez a los detalles del repertorio, comenzamos con los primeros 5 ¼ minutos del disco que están ocupados por ‘El Túnel Del Destino’, una canción que de entrada nos desafía con su ambientación rockeramente maciza que se articulan a través de una ingeniería introspectiva: así las cosas, los espacios que se abren para las capas y orquestaciones de teclado ayudan a realzar el inspirado esquema lírico de su desarrollo temático. El minúsculo prólogo cósmico y la estratégica presencia de algunos pasajes lentos son esenciales para completar debidamente la atmósfera central. Tras el fastuoso cierre de esta cautivadora canción inicial llega el turno de ‘Las Puertas De la Voluntad’, pieza de corte bucólico que sirve para que la reinante aureola de introspección se derive hacia una dimensión más calmada… e incluso autoafirmativa, optimista. Cerca del final, los arreglos orquestales y de piano completan un hermoso retazo sinfónico. Con la dupla de ‘Dos Caras’ y ‘Decidir’, el ensamble se dispone a orientar sus estrategias creativas hacia sanas ampliaciones de espiritualidades y atmósferas. En efecto, ‘Dos Caras’ instala recursos expresivos de vigor rockero bajo un convincentemente sofisticado esquema progresivo, valiéndose de una letra que alterna momentos de urgencia con otros de placidez. La inclusión de factores arábigos en el multicolor desarrollo temático es manejada con enorme ingenio. Aquí se siente un extraño híbrido de Karmakanic, EL &P y Genesis de la etapa 76-78, aunque siempre con el sello personal que el personal de Jinetes Negros  viene madurando desde siempre. Por su parte, ‘Decidir’ se explaya en un esbozo reflexivo y calmado que hasta cierto punto coquetea con estándares del folk-rock, pero el fulgor progresivo se hace notar fuertemente en ciertos detalles sobriamente complejos del desarrollo del groove en clave fusionesca y en la presencia de algunos pasajes extrovertidos marcados por un estilizado fragor rockero.

‘El Cuerpo De La Angustia’ regresa al relajado intimismo de ‘Las Puertas De La Voluntad’ pero esta vez con un retrato de vulnerable melancolía. Las florituras de piano que ilustran varios parajes del desarrollo temático están entre lo más mágico de todo el álbum, y lo mismo vale para algunos retazos orquestales que también entran a tallar en algunos momentos. ‘Laberinto Del Deseo’ se suelta animosamente sobre terrenos jazz-progresivos con un lirismo delicado que nos recuerda abiertamente a los estándares de Serú Girán y Spinetta-Jade, aunque también notamos algunos matices Yessianos en algunos arreglos de guitarra. Una canción muy bella que estimula vibraciones positivas en un clima de envolvente serenidad. ‘El Diván De La Culpa’ recoge en buena medida el impulso lírico de la canción precedente y le da un filo más aguerrido: esta vez hay un sano equilibrio entre los etéreos pasajes de talante sinfónico y los otros más guerreros donde el estándar del rock duro impone su ley. Las alternancias de los solos de guitarra y órgano son manejadas con el suficiente buen criterio como para dejar que el aspecto fiero de esta canción sepa enriquecerse del vitalismo melódico en curso. La sección final termina con un aire ceremonioso al cual le hará abierto contraste el dinamismo contundente de ‘El Parque De La Euforia’, una canción de núcleo pop-rockero que brinda una sana dosis de aire fresco. De todas maneras, algunos trucos de sobria sofisticación en el interludio instrumental permiten a ‘El Parque De La Euforia’ también alzar su propio vuelo de euforia musical. ‘Molino De Locura’ se orienta hacia un groove blues-rockero para la instalación de su esquema melódico, lo cual se traduce en una atmósfera amable revestida de un vigor preciosista donde los instrumentos dialogantes llenan espacios a todo dar; esta espiritualidad envolvente se ahonda con especial conmoción con el arribo de ‘Retrato Del Amor’, balada sinfónica signada por una romántica intensidad que hace de la fragilidad la clave de su fuerza de carácter, por paradójico que pueda sonar. El piano dirige el desarrollo temático con aires Wakemanianos mientras el saxo entra en acción como un acicate de las vibraciones melódicas en curso.

Tras haber utilizado la secuencia de las dos canciones precedentes para reforzar esta atmósfera de creciente intimismo, el grupo se hace cargo de volver a agitar las cosas con ‘La Última Cabalgata’. Aquí tenemos un nuevo ejercicio de electrizante nervio rockero en un contexto progresivo: tremendamente compacta es la impecable armazón entre el brío del grupo y los elementos orquestales. Además, se trata de una canción con enorme gancho de por sí. Nos vamos acercando al final del disco cuando nos topamos con la dupla de ‘Memorias Del Camino’ y ‘El Altar Del Tiempo’. La primera de estas canciones ostenta un clima sigiloso cuyas claves melódicas reposan en las diversas vibraciones orquestales que salen al paso, mientras que la segunda se explaya en aires extrovertidos y empujes fulgurosos por vía de una estrategia hard-progresiva – casi bordeando con estándares del prog-metal –, con lo cual la dinámica sonora parece enfilarse hacia un canto final de victoria. El clamor “¡Soy el tiempo que te atrapó!” deja una huella permanente durante la elaboración del clímax conclusivo (con arreglo coral y todo). ‘Redención’ cierra el repertorio como un soplo de sublime solemnidad a través de un encantador retrato sonoro plasmado al unísono por el piano y la orquestación. Mientras avanza el crescendo se afianza una reflexión final desde donde se pretende retomar, revisar y sintetizar todo el cúmulo de ideas e inquietudes que se habían mostrado en la serie de las 13 piezas precedentes.

Así termina el concepto de “Definitiva Mente”, una obra monumental que no solo significa un nuevo cénit dentro de la obra viviente de Jinetes Negros sino que también encarna un momento cumbre dentro del perpetuo sueño de la tradición progresiva sinfónica Argentina de ayer y hoy. Es una maravilla este disco, un apogeo definitivo dentro del ideario artístico de la banda, por lo que solo nos queda decir lo obvio: la inclusión de “Definitiva Mente” en cualquier colección medianamente buena de art-rock es recomendada al 200%.

–  PUNTAJE: 9 / 10 – 

Reseña: César Inca Mendoza Loyola

 

Lionheart “Second Nature” (AOR Heaven 2017)

CoverLionheart vuelven después de 33 años con este gran disco “Second Nature” y con la novedad de contar en las voces con el gran Lee Small de Shy (tomando el puesto del cantante original Chad Brown) y con Clive Edwards en los parches, completan la formación Dennis Stratton en guitarras, Steve Mann en guitarras y teclados y Rocky Newton en bajo, estos 3 músicos ya participaron de aquel lejano primer disco “Hot Tonight” de 1984, una joya para los amantes del AOR y el hard rock.

Si les gusta el hard rock, aor con clase y melódico este es el disco que tienen que escuchar!

La intro “Reprise” nos introduce en el disco con unos teclados bien ambientales para enlazar con el primer tema. Sí quieren gancho y buenas teclas no se pierdan “Give Me The Light”, tremendo tema para arrancar! Y que decir de esos grandes coros.
Y acá llega una de mis favoritas “Don’t Pay The Ferrymen”, enorme tema… Que arreglos, que voces! Y el estribillo es colosal!

Con la elegancia propia del aor nos llega “Angels With Dirty Faces“, acá lo de Lee es fenomenal, como maneja los registros es para remarcar y cuenta con un final soberbio.
“30 Years” es hard rock en toda regla, la batería lleva el ritmo y es uno de los temas mas heavys del disco. El solo es buenísimo, mucho feeling y los dos violeros dando cátedra. Temazo!

El instrumental “On Our Way” es sentimiento puro y da paso al tema homónimo donde las teclas abren el paso para después entrar la banda y facturar un gran tema melódico.
“Prisoner” tiene ese aroma bien Survivor, con las teclas llevando el peso del tema. El estribillo tiene aroma a Magnum, con aura épica y oscura. El final es increíble, los coros entrelazados con Lee quedan buenísimos!

La balada “Every Boy In Town” rompe corazones y Lee le da con su voz mucho sentimiento a la canción. En un mundo ideal este tema sonaría en todos lados, me encanta como manejan los coros en todo el disco. Riff hardrockero a full para “Time Is Watching”, acá Lee utiliza su registro más grave en las estrofas, en el estribillo levanta el rango y factura una melodía con sabor a los Royal Hunt, gran tema.

Vamos llegando al final con “Heartbeat Radio” y creo que es el tema más flojo del disco, veníamos con mucho nivel jeje…Y para ir cerrando nos llega a todo trapo el tema “Lionheart”… Hard a pleno que te deja knock out…
Y llegamos al final de la mano de “Reprise”, un breve epilogo tipo final de película.

Como verán el disco me encanto… Un trabajo digno de grandes músicos y un vocalista extraordinario.
Denle play y rockeen!!!!

– PUNTAJE: 8,50/10 –

Reseña: Luciano Vidas